Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como Positano

Las coletas de Uma, capítulo cuarto

Imagen
  IV El grupo era peculiar. Una pareja consolidada, si es que a esas edades se puede decir eso, y un par de jóvenes que se atraían pero a los que les parecía una derrota reconocerlo. En realidad, a Uma más que a Santi. La noche fue entrando entre cervezas y un par de sitios donde forraban con alguna tapa. Conversaciones entretenidas y lo suficientemente triviales como para un sábado veraniego. Manu y Lu empezaron a olvidarse del mundo y dedicarse caricias y besos, mientras los otros dos seguían con sus puyas y una tensión en el ambiente que ya se palpaba. Tensión sexual no resuelta lo llamaba ella. La parejita fue la primera que insinuó lo de ir marchando. - Es tarde y mañana debería estudiar. - Ya, tú lo que quieres es quedarte a solas con tu chica –dijo Santi-. - Eso mismo pienso yo. Siempre me hacen lo mismo. - Bueno, sí. ¿Algún problema? - No, ninguno, pero ya dije yo que era mejor traer dos coches, por si alguno empezaba a tener “necesidades”. Fue Luc...

Garage

Imagen
 CAPÍTULO12 Cuando llegó el camarero ya llevaban varias carcajadas y tenían un debate sobre si llamarle Billy (el rápido) o Fittipaldi. Después de pedir dos cervezas la conversación derivó en que, a veces, hay cosas que no vemos y que influyen en el trabajo de, por ejemplo, Billy. Loli defendía que, quizás, estaba haciendo algo que no le correspondía porque otro compañero era un inútil. O un vago. O un jeta. O las tres cosas a la vez. Y que los clientes no se daban cuenta de esas cosas. Únicamente de que tardaba en atenderles. Ya, pero tú y yo no somos unos clientes normales, ¿no? Yo igual sí, pero tú no, desde luego. Volvieron las carcajadas. Eran sinceras y nada forzadas. Se sentían cómodos allí sentados, sin pensar en el resto del mundo. Bueno, en el camarero y poco más. En realidad –dijo Loli- yo puedo hablar con conocimiento de causa. Soy camarera. Claro, y yo no, ¿verdad? Pues no lo sé. Pero te diría que no. Me la juego. Has ganado. No soy camarero. Pero puedo hablar con el m...

Garage

Imagen
 CAPÍTULO 10 La tarde se le pasó volando a Loli. Había quedado, y la incertidumbre o el recelo inicial habían dado paso a las ganas de que llegaran las siete y media. Sabía que a poco que le echara ganas, podía ser una cita agradable. La duda era esa: ¿quería echarle ganas? Le atraía ese chico. Le parecía guapo e inteligente. Y tenía, eso estaba claro, una paciencia infinita. Al menos con ella. Pero, a la vez, recelaba de cualquier cosa/situación que pudiera ir a más. Su vida era sencilla. Y esa era la palabra clave. Sencilla. Del trabajo a casa y de casa al trabajo. Mucha tele y libros y si quería tomar algo lo hacía cuándo quería y cómo quería. Básicamente…..sola. A su edad (treintaytodos como ella decía) no tenía más obligaciones que su trabajo y pagar el alquiler de su piso mensualmente. El único recibo que tenía a su nombre y domiciliado era el del teléfono, y eso le gustaba. La gente empieza a tener problemas cuando quiere más. En cualquier aspecto de su vida. Laboralmente, s...

Garage

Imagen
 CAPÍTULO 9 Nico tenía sangre costera. El mar corría por sus venas desde que había nacido. Lo que hizo en una villa cántabra muy coqueta cuya población veraniega no tenía nada que ver con los vecinos habituales. Comillas era una escapada para muchos y un remanso de paz para unos pocos. Siempre fue un culo inquieto y era casi imposible verlo sin un balón o la bicicleta. Su madre decía que no ganaban para playeros. Era lo que se conocía como un trasto. No paraba pero no se le conocía ninguna travesura importante más allá de romper los tiestos de su abuela. Eso no se consideraba como tal y era a lo más que había llegado. Era un buen estudiante, aunque con el tiempo descubrió que eso no era cierto. Se quedaba fácilmente con lo que escuchaba, y en el colegio los profesores lo explicaban todo, así que no tocaba los libros y sacaba notables y sobresalientes. Cuando llegó al instituto se encontró con que nadie explicaba nada, y había que estudiar. En ese punto supo que él no era buen estud...

Garage

Imagen
CAPÍTULO 8 -¿Perdona? -Eso. Y si, es una invitación. Carmen no podía aguantar la risa. La pilló con la comida en la boca y tan de repente como a Loli. No se soportaban, se conocían desde hacía menos de un mes se tiraban puyitas a cada minuto, y la estaba invitando. Su cara era un poema. -Vale, nos vemos luego.. Buena tarde. Prefería desistir a tener una negativa. -Mejor a y media. -¿Perdón? -Que mejor a las siete y media. Antes no puedo. -Perfecto. Allí estaré. Hasta luego. -Y tú…..ni una palabra. -No, no, si yo no digo nada. -Ya. Por si acaso. -Oye, ¿con quién vas a dejar a Nolito esta noche entonces? -¡Imbécil! Al final se rieron las dos. No era para menos. El tonto aquel la había invitado después de que ella lo tratara de aquella manera por la mañana. Y lo que era peor. Había aceptado. ¿Por qué? Bufff…..pregunta difícil. La teoría de Carmen era que le gustaba, o con palabras más sutiles …. “te pone”. El caso es que por primera vez en mucho tiempo había quedado con un chico. El resto...

Garage

Imagen
 CAPÍTULO 7 Loli no estaba acostumbrada a tener libre un día por semana, así que después de dos cafés pensó que lo mejor era volver por el bar. Quizás hubiera novedades y con un poco de suerte se ponían a trabajar antes de que terminara la mañana. Durante el trayecto le preguntaron varias veces por lo que había pasado. Las respuestas eran rápidas y cortantes. “Robaron”. Y punto. A veces sin detenerse siquiera. Lo único que quería era llegar y ver a Carmen. La necesitaba cerca. -¿Qué tal? ¿Algún avance? -Si, voy haciendo cosas. Ya llamé al seguro y vinieron los de la persiana y la puerta. La persiana está arreglada y la puerta están en ello. En una hora dicen que lo tienen. Y…..estuve viendo una cosa. Ven, te lo enseño. -Las cámaras. -Si. De algo tiene que servir. -¡Qué perra! No me esperaste. -Pues….no, me pudo la impaciencia. En el ordenador de la oficina tenían un programa en el que podían buscar las grabaciones de sus cuatro cámaras. Lo habían puesto hacía dos años, y aunque Car...

Garage

Imagen
  CAPÍTULO 6   Nico salió de casa cómo siempre, con cara de dormido y encogiendo los hombros. Hiciera la temperatura que hiciera, el gesto era siempre el mismo. Era como un mecanismo de defensa. Luego ya se soltaba. Unos portales después caminaba como una persona normal. Mientras se acercaba al Garage no dejaba de pensar en la morena que lo atendía habitualmente. Aquella coleta le traía por la calle de la amargura. Y no sólo la coleta. La chica era hábil, rápida de reflejos, y no se quedaba con ellas. Las devolvía. Si la picabas entraba al trapo. Esa sensación le gustaba. La indiferencia era mala, pero que alguien te diera caña no era tan malo. Esa era su teoría. -¿Qué ha pasado? -Si miras el cartel lo entenderás. -Ah….que os han robado. Joder, ¡qué mal! -Pues si, pero ná, mañana estamos otra vez trabajando. -Y la otra chica….¿está bien? -Si si. Cuando llegó ya había pasado todo....