II Ya antes de ir al hospital, llevaba dos días de abstinencia evacuatoria con el vientre bastante hinchado y así se lo declaré a la enfermera al ingresar, cuando me preguntó si tenía algún síntoma o molestia especial, pero en la madrugada, parece que tenía ciertos síntomas de protesta intestinal, por lo cual pulsé el timbre de asistencia y por el interfono comuniqué mi apremio. Pasaron algo más de diez minutos y ya sentía cada vez más intensos los retorcijones, hasta que al fin vinieron dos auxiliares de enfermería, muy protegidas con unas especiales batas verdes, portando un orinal plano o cuña bastante grande y que sin más preámbulos intentaron colocármelo debajo del trasero, encomendándome no moverme en absoluto, manteniéndome en esa postura horizontal, pero me negué en rotundo, diciéndoles que me resultaba imposible evacuar en semejante postura y deseaba ir al inodoro, ya que además estaba seguro de que no había ningún ser humano de cualquier raza, que hiciera...
Comentarios
Publicar un comentario