DÍAS DE POEMAS, MANUEL GARCÍA ESTADELLA



OCASO


Al atardecer,
viene de la mar
un dulce vaivén
que viene y se va.

Salta la marea
por el malecón
y la espuma deja
su dulce sabor.

Queda Cudillero
solo en en ocaso
durmiendo en las sombras
y en la oscuridad.

La noche se abraza
a la atardecida
que deja un suspiro
de su soledad.

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