CATORCE DÍAS DE POEMAS, MANUEL GARCÍA ESTADELLA

TRISTEZA

Antianuachi, sentí

un gurbizu de mar
rabuñado al final
de una larga empopada.
Sutripaba el silencio
a las luces del alba
esgoriando un suspiro
toda la madrugada.
Entamé la marea
por encima del agua
con la zurria escaecida
por gaviotas y barcas.
Estaba el horizonte
llonxi de la mañana,
caminaba la lluna
gurgutando una nana.
Atoté las caricias
con la sal de mis lárimas,
me marché con la brisa
en la nueche callada.

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