Daguerrotipo de la postguerra, septimo segunda parte
Los españolitos, antes de a pie y ahora mecanizados
y con cierto talante social,
democrático y progresista, también nos hemos
vuelto orgullosos y agresivos hasta con
el automóvil, al
igual que los
colonizadores en América,
cuando se enfrentaban desde
su caballos con
los indígenas y
aunque prácticamente todos presumimos de
ser receptivos y
hospitalarios y no
racistas, muchos rechazan cruelmente
a emigrantes “sudacas”, polacos,
magrebíes o negros, con el subterfugio de que
nos vienen a quitar nuestro trabajo, aunque los utilicemos para cuidar nuestros
niños y ancianos, barrer las calles o comprar sus baratos discos, olvidando que bastantes de nuestros antepasados se fueron a tierras de ultramar, despojaron, maltrataron y robaron a quienes vivían allí, sometiéndolos a nuestras costumbres, como tampoco gusta recordar que muchos de nuestros actuales jubilados, se tuvieron que marchar hacia Alemania, Francia o Bélgica para encontrar trabajo, enviar divisas y ayudar a mejorar nuestra balanza de pagos.
niños y ancianos, barrer las calles o comprar sus baratos discos, olvidando que bastantes de nuestros antepasados se fueron a tierras de ultramar, despojaron, maltrataron y robaron a quienes vivían allí, sometiéndolos a nuestras costumbres, como tampoco gusta recordar que muchos de nuestros actuales jubilados, se tuvieron que marchar hacia Alemania, Francia o Bélgica para encontrar trabajo, enviar divisas y ayudar a mejorar nuestra balanza de pagos.
Aún es
peor la cobarde y oculta
actuación de algunos hijos y nietos de aquellas
viejas rémoras del Movimiento, más guapas,
más limpios, más católicos y más españoles
que nadie, que se creen con derecho a incordiar, rechazar, perseguir y acosar a
los africanos, quizás por imitar a su
caudillo, que había conseguido sus mayores
méritos juveniles a base de eliminar y someter a los marroquíes en su propia tierra,
aunque poco después les compensó de esa derrota permitiéndoles pasar a cuchillo
y violar a españoles, para contener la sublevación de Asturias en 1934 y posteriormente les recompensó de manera simbólica, adoptando a la vistosa
guardia mora como
protección personal, quizás por desconfiar de la fidelidad de sus propios subordinados militares, ya
que él también había traicionado promesas y juramentos.
Cuando se
sale a la calle gritando NO A LA GUERRA, además del rechazo a un conflicto,
hay que evitar las posibles causas o
motivaciones que en muchos casos pueden
llevar a la misma, además de denunciar claramente el solapado e hipócrita negocio de las traicioneras
minas anti-persona, morteros,
agentes toxicológicos,
bombas racimo, aviones y barcos, etc., que nuestro país fabrica,aunque se justifique que ello produce enormes cantidades de dinero y mantiene miles de puestos de trabajo, pero habría que pensar seriamente en una auténtica y eficaz reconversión de
todas aquellas empresas que se dedican a fabricar elementos destructivas, aunque sea quebrando el derecho al libre comercio, antes del cual, está prioritariamente el respeto humano y la propia estima.
bombas racimo, aviones y barcos, etc., que nuestro país fabrica,aunque se justifique que ello produce enormes cantidades de dinero y mantiene miles de puestos de trabajo, pero habría que pensar seriamente en una auténtica y eficaz reconversión de
todas aquellas empresas que se dedican a fabricar elementos destructivas, aunque sea quebrando el derecho al libre comercio, antes del cual, está prioritariamente el respeto humano y la propia estima.
No se oye sacar este tema
a ningún partido político en la Cámara de Diputados,
entre otras cosas
porque posiblemente se
le exigirían soluciones inmediatas,
que quizás no sabrían dar, pero se han hecho
reconversiones industriales importantes y
notables, que si
inicialmente fueron conflictivas,
a la larga
han resultado beneficiosas.
Una gran mayoría de las gentes esperamos de los
políticos que practique más el
dialogo y el contacto directo con los ciudadanos y no olvidar, mentir ni
falsear las promesas
que se hacen en los discursos triunfalistas cuando en se les plantean los problemas fundamentales que
tiene el país.
Las declaraciones, promesas y compromisos
que se hacen en el Congreso, se deberían considerar escritos notariales, siendo
denunciables en caso
de incumplimiento, por
lo que supone
de engaño y desprecio al pueblo.
Igualmente se espera que en su momento se planteen, debatan y traten de solucionar esos
problemas que de
alguna manera somos
todos partícipes y responsables
de su futura continuidad, como es la
contaminación ambiental, el tráfico y consumo
de drogas, desempleo, emigrantes sin papeles, baja natalidad, violencia machista, igualdad
de salarios, carestía
de la vivienda,
accidentes de tráfico, prostitución, etc. .
También, para una mayor
consolidación de la democracia, aún tendrían que debatirse, modificarse y
actualizarse, algunas engañosas costumbres enquistadas en la actual
práctica política y que se puede
considerar como una burla al pueblo y la prostitución
de la democracia, como es el despilfarro
propagandístico y la poca seriedad
de las campañas electorales., de la misma manera que la presentación de candidatos de
partidos con listas
cerradas, con algunos
adscritos no muy recomendables. Las coaliciones y pactos, que se realizan después del
resultado de las elecciones
y no advertidos previamente, es otro
descarado desprecio, para conseguir su mantenimiento.
Es innegable que nuestro
nivel económico tuvo una subida espectacular en unos
pocos años, debido como ya decía
anteriormente, al esfuerzo individual y colectivo
de mucha gente que además de levantarse a sí mismo, levantó también indirectamente al
país. Se han
conseguido grandes avances
en tecnología, en
alimentación, calidad de vida, etc. y que si bien pueda ser merecido el resultado, tenemos la obligación moral y humana de compartir y enfrentarnos a la realidad del mundo en el que hay muchos millones de seres, a los que les falta algo tan elemental como el agua, la comida, la salud y la paz ..... y que jamás se solucionarán sus problemas, si seguimos mirando únicamente a nuestro ombligo o a las ofertas tentadoras de quienes dominan el mundo y lleguemos a ser tan ciegos, tan sordos y tan mudos como ellos y nos entendamos únicamente por medio e intermedio del dólar, el euro o el yen
o con la cómoda y cínica convicción de que solo con la alianza con los grandes capitales y los grandes países, se pueden lograr los cambios más espectaculares.
alimentación, calidad de vida, etc. y que si bien pueda ser merecido el resultado, tenemos la obligación moral y humana de compartir y enfrentarnos a la realidad del mundo en el que hay muchos millones de seres, a los que les falta algo tan elemental como el agua, la comida, la salud y la paz ..... y que jamás se solucionarán sus problemas, si seguimos mirando únicamente a nuestro ombligo o a las ofertas tentadoras de quienes dominan el mundo y lleguemos a ser tan ciegos, tan sordos y tan mudos como ellos y nos entendamos únicamente por medio e intermedio del dólar, el euro o el yen
o con la cómoda y cínica convicción de que solo con la alianza con los grandes capitales y los grandes países, se pueden lograr los cambios más espectaculares.
En España no nos miramos demasiado a los ojos y no todos nos hemos
dado la mano,
pareciendo que aún algo hay dentro de nosotros que nos impide sentirnos iguales.
Un simple incidente con otra persona que tenga un color distinto, un acento diferente
o una matrícula foránea, puede hacer flotar una irritación incomprensible, generalizada y dirigida hacia
un colectivo determinado, al que se le considera invasor y molesto.
Y ese rechazo, que viene generalmente de una equivocada y premeditada clasificación generalizada de
“los otros”, no ocurre solo con
diferentes razas, etnias o habitantes
de otros países, sino que se prolonga
entre nuestras regiones, zonas y pueblos,
incluso hasta entre barrios de la misma ciudad, buscando, alimentando y proclamando
como justificación unas supuestas diferencias subjetivas que denotan la no
superación, en muchos aspectos, de una
primitiva enemistad tribal,
aunque la mayor parte del pueblo español, bien por razones de
aburguesamiento, por deseo de paz y concordia o por considerarlo como pasado, no
pretende remover los sucesos ni los personajes de una etapa ya bastante lejana.
Los cambios de nombres en
calles y plazas o la eliminación de
símbolos y estatuas, podrían
tener cierta justificación en algunos casos,
pero también pueden indicar una falta de objetividad y algunos errores o desaciertos inoportunos puesto que, aunque no nos gusten, hubo personajes que aunque fueran nefastos, sin
duda tuvieron una influencia directa y decisiva en la
historia. No obstante es evidente que había algunos murales, placas y
textos escritos con una intolerable
subjetividad ideológica y humana en las calificaciones de algunas actuaciones bélicas, con términos tan contrastados como
“los cobardes ataques perpetrados por hordas marxistas asesinas y ateas, ” en
comparación con “las heroicas conquistas realizadas por Dios y por España,
por el glorioso ejército nacional”.
Personalmente, que no soy
muy ortodoxamente partidario de
cementerios, panteones y
sepulcros, opino que
los que aún
quedan enterrados en
cunetas y barrancos,
están en un lugar tan digno y respetable como cualquier equívocamente llamado
camposanto, puesto que además de estar
junto con la misma compañía ideológica
que los que en ese momento cayeron asesinados,
la indignidad, la infamia y la falta
de humanidad la consumaron quienes los
mandaron ejecutar en nombre de Dios y
la Patria. Un monumento con sus nombres
y la sinrazón de su muerte, quizás pudiera ser más popular y testimonial que las dispersadas
tumbas familiares.
Durante muchos años
terribles, la ETA, parecía tener un
fundamento y una motivación
local y provinciana, prácticamente incomprensible para el resto de los españoles
y que solo parecía tener la adhesión y protección por parte de algunos limitados
y obtusos ciudadanos vascos tan enmascarados y cobardes como los mismos terroristas que se basaban
fundamentalmente en el terror y la extorsión. Esta cruel organización,
causó más de ochocientas muertes y numerosas mutilaciones aunque gran parte
de sus miembros
fueron detenidos, juzgados,
sentenciados y encarcelados, debida al constante acoso y persecución de la
Policía y Guardia Civil, no tener
apoyo alguno en Francia ni en Unión Europea y quizás también el paso de los años de
sus acorralados y vetustos dirigentes,
la morriña por la tierra y la familia, contribuyeron
a abandonar su inútil empeño, hasta que
decidieron dejar las armas y su tosca aspiración independentista.
Nadie
puede negar, que
el cambio experimentado ha
sido realmente espectacular y que tras los 40 años de retraso,
durante los cuales fuimos el culo de Europa,
supimos incorporarnos con gana, brío y con orgullo, en casi continua ascensión,
ganado
prestigio y dignidad.
Ocupamos un puesto
importante entre los
países industrializados,
tenemos un turismo barato pero numeroso y estamos dentro de la Unión
Europea, colaborando dignamente con esa gran comunidad.
Políticamente, tenemos un
sistema democrático parlamentario, prácticamente bipartidista,
que todavía se dedican a las luchas dialécticas y al enfrentamiento sistemático,
perdiendo el tiempo en teatrales actuaciones y
que, aunque a la mayor parte de la ciudadanía le suele resbalar, provoca
de vez en cuando la aparición de los viejos
extremos derecha-izquierda, casi siempre
a causa de le zafias manipulaciones realizadas
por los medios de comunicación, tanto de
tendencia conservadora como la liberal,
aunque no cabe la menor duda, de que en
todos priva el mercantilismo. Este juego
nada infantil, produce, en ocasiones, conflictos en los que se acaba
recurriendo a
recordar viejas actuaciones que ya debieran estar más olvidadas de lo deseable
y que no facilita las
relaciones de convivencia, entre las distintas regiones o autonomías.
Con motivo de las
aspiraciones del País Vasco y
Cataluña, se estuvo haciendo una labor
peligrosa, en la que ya se emplearon incluso métodos de bloqueo comercial y de
desprestigio de sus conciudadanos, haciendo vaticinios de que tales
reclamaciones
iban a acabar con la unión de España, queriendo ignorar que las modificaciones o enmiendas en una Constitución, han sido habituales en la mayoría de los países democráticos, para adaptar las leyes y las normas, más acorde a las necesidades de los tiempos. El estudio o debate sobre las posibles reformas estaba previsto de alguna
manera en la misma Constitución aprobada en 1978, en circunstancias aún muy marcadas y que si bien han valido hasta hoy, actualmente esas autonomías posiblemente tengan necesidad de reclamar algunas otras competencias, que aún están en manos del gobierno central y con las cuales, se puede producir una mejor distribución de cometidos y funciones.
iban a acabar con la unión de España, queriendo ignorar que las modificaciones o enmiendas en una Constitución, han sido habituales en la mayoría de los países democráticos, para adaptar las leyes y las normas, más acorde a las necesidades de los tiempos. El estudio o debate sobre las posibles reformas estaba previsto de alguna
manera en la misma Constitución aprobada en 1978, en circunstancias aún muy marcadas y que si bien han valido hasta hoy, actualmente esas autonomías posiblemente tengan necesidad de reclamar algunas otras competencias, que aún están en manos del gobierno central y con las cuales, se puede producir una mejor distribución de cometidos y funciones.
Los temores a una
emancipación o desarraigo, no tienen una base sólida fundamental
puesto que en sus respectivas comunidades, la
mayoría casi absoluta de los
españoles tiene la convicción de estar formando parte de un solo país, aunque tengan características y
personalidades sensiblemente distintas,
que suelen ser perfectamente compatibles. La
mayor parte de
aquellos pocos elementos
que reclaman
prioridades o prebendas en exclusiva, suelen tener habitualmente complejos y ansias
de protagonismo para salir de su evidente anonimato, aunque en todo caso y respetando
la Constitución, tienen derecho a tales aspiraciones lleguen a ser ser estudiadas,
analizadas, debatidas y consensuadas por los diputados de la Cámara de Diputados
y el Senado y su resultado tendrá que ser acatado puesto que son los que
representan al pueblo soberano y que cada cuatro años, existe la posibilidad de su renovación, conforme al cumplimiento de su programa electoral.
representan al pueblo soberano y que cada cuatro años, existe la posibilidad de su renovación, conforme al cumplimiento de su programa electoral.
De todas formas,
recurriendo a la Historia, esa parte que queda de la derecha
ultra conservadora que siempre pregona la indivisibilidad de España, podría recordar
que en 1968, tiempos aún duros del
régimen franquista, los ciudadanos nativos de Fernando Poo y Rio
Muni de la Guinea Española reclamaron y consiguieron su
independencia y autonomía, aun cuando en 1956 habían sido conceptuadas como provincias. Como una más que evidente invasión, fue “la marcha verde” en 1975, con la que, a pesar del desagrado y vergüenza del Ejercito, Marruecos se apropió del Sahara Español.
independencia y autonomía, aun cuando en 1956 habían sido conceptuadas como provincias. Como una más que evidente invasión, fue “la marcha verde” en 1975, con la que, a pesar del desagrado y vergüenza del Ejercito, Marruecos se apropió del Sahara Español.
![]() |
| Marcha verde Marruecos, 1975 |
También el tema de las
llamadas plazas de soberanía, Ceuta y Melilla, es muy posible
que en su momento exija un cambio de situación puesto que, con distintas motivaciones
y justificaciones históricas, no cabe la menor duda de que, algo similar al caso de Gibraltar, son
evidentes invasiones geográficas-territoriales y enclaves que además originan problemas de trabajo encubierto, tráfico de
drogas y situaciones desesperadas de sub saharianos y huidos de Oriente Medio.
A pesar de los
desiguales avances democráticos, es evidente que aún siguen esas
aparentes irreconciliables y bastante definidas dos Españas, de las cuales, una parece que tiene un talante
quizás más desprendido y parece preocuparse bastante de
proclamar
el progreso, el derecho al trabajo y la dignidad
de las personas, con algunas visiones
utópicas y la
otra tendencia, que
pretende tener la
propiedad exclusiva del país, ser su celador y tener muy claro
un futuro idealizado, confirmando la fe, el orden y el
progreso, siempre envuelto en un patriotismo
infantiloide,
Aunque todas las ideologías pretenden imponer sus propias convicciones y un cierto control de las
libertades de expresión y pensamiento,
habría que ir dejando de definirlas
como de izquierdas o derechas, puesto
que salvo algunas excepciones,
tampoco
son totalmente consecuentes con esa presunta identidad y podrían adoptar una
calificación menos contundente, tal como históricos y futuristas, idealistas y realistas
ó incluso las clásicas de conservadores
y progresistas, pero que en todo caso
deberían ir eliminando los derroches y la agresividad propagandística que suelen ocasionar
gastos excesivos y dan lugar a comprometerse
con las siempre oscuras entes financieras.
En nuestro país, existe
una larguísima colección de imágenes de cristos, santos y vírgenes, a las que gran parte de
creyentes y fieles les prodigan un culto
casi idolátrico, pero sin embargo no hay
ningún monumento de piedra, bronce, mármol o plástico dedicado a Don Dinero, físicamente el
único y verdadero dios y señor adorado en todo el mundo.
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