Menos Dios y más hombre










Ni los dos de Emaús te conocieron
Ni en el huerto la ilustre cortesana
Conversa, ni en la playa una mañana
Los discípulos tu imagen descubrieron.

Y cenando después, te confundieron
Con un sueño, con una sombra vana
¡un fantasma! Y de tu presencia humana
Con que esfuerzo al final se convencieron.

Hoy estás tan y tan resucitado
Que cual ellos no te reconocemos
Aunque vas de camino a nuestro lado.

Deja, oh Dios, ese cielo arrebolado
De amanecida luz, que te queremos
Más nuestro, menos Dios, mas humanado.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Angel y sus amigos del bosque

Las coletas de Uma